INFORME NARRATIVO MURAL “LAGRIMAS, ESPERANZA Y PAZ” ZAMBRANO, BOLIVAR, COLOMBIA

Zambrano es un municipio de Colombia, situado en el norte del país, en el departamento de Bolívar, a orillas del río Magdalena. Se sitúa a 168 km de la capital del departamento, Cartagena de Indias.

Este municipio fue desde la era primitiva, un pueblo muy ligado al río magdalena como punto de transacciones mercantiles hacia la Región de los Montes de María a lo largo y ancho del río y con una mano de obra dedicada mayormente a la pesca y a los muchos oficios que este medio natural proporcionaba. (Fuente: Wikipedia)

Actualmente Zambrano, es un pueblo que está tratando de recuperarse de las secuelas de la violencia generada durante el conflicto interno.

En julio de este año fuimos invitadas a participar en la elaboración de un mural colaborativo con 18 mujeres de la localidad.

 

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El mural comienza contando de la vida cotidiana en el campo cuando vivían con sus familias de la pesca y la agricultura, eran tiempos de paz y tranquilidad cotidiana. Tenían un ferri donde transportaban personas, vehículos y las mercaderías.

Pintaron también una fábrica de jabón que existía en ese momento. Las familias vivian unidas. Había lugares para la recreación de los niños.

El jarrón color magenta simboliza el quiebre, como se rompe con la violencia toda esa paz que se vivía, con la violencia las familias fueron separadas, el jarrón roto es donde están concentrados todos los recuerdos de la violencia del conflicto, ya pasando hacia el centro del mural pintaron la figura de una familia que quieren volver a unificar para tener estabilidad en sus vidas.

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Ha pasado poco tiempo que las acciones violentas se han silenciado en ese lugar, ahora están intentando  reactivar la economía que se encuentra muy deprimida, la gente está volviendo a sus lugares, en el futuro expresan que quieren tener una ambulancia para que pueda auxiliar a los enfermos y llevarlos al hospital, tener una universidad donde los jóvenes estudien y no tengan que irse del lugar, quieren tener viviendas permanentes, piensan en reactivar la vida económica del lugar dándole vida de nuevo al rio Magdalena.   En el Están dándole vida a la reactivación de la música, los bailes, que la gente pueda trabajar su tierra  en paz y sin miedo.

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“Bueno esto nos deja una enseñanza a cada una porque siempre decimos yo no puedo. A mí se me dificulta bastante porque muchas de las que pintaron ahí de pronto fueron al colegio, yo nunca fui a un plantel educativo y de pronto se me dificultaba, nosotras podemos aprender de los demás y otra de despejar la mente y todos los días estamos en una monotonía en nuestro hogar y es bueno de salir como estamos aquí integradas riéndonos, sanamente y esto nos deja una enseñanza de que SI PODEMOS y que uno no puede decir siempre yo no puedo. Si somos capaces de hacer esto cuanto podemos hacer UNIDOS. Porque lo hermoso es que somos una comunidad, que cada quien ayuda a cada quien, cada una aporto su granito de arena, a mí me dejo una enseñanza de liberación.

De pronto nosotras venimos cargadas, esto nos ayuda a expresar, a dejar salir lo que nos hace daño, y yo he aprendido mucho, lo he gozado, y espero que no sea la última vez”

Las mujeres estuvieron muy comprometidas con el desarrollo del proyecto, lograron enfrentar su dolor, y finalmente terminaron más hermanadas que nunca.